#SuperProgramadores, ¿por qué?

Esto posiciona a estos jóvenes en el papel de actores (y no únicamente del mundo digital). Una dinámica que tiene el mérito de hacerles experimentar las formas de ayuda mutua, colaboración, de cocreación y de compromiso propias de la cultura 2.0.

Como testimonia Grégoire Khatchadourian, asalariado de Orange, organizador y animador de una red internacional de coaches #SuperProgramadores (que también son asalariados benévolos de Orange):

“Como animador, participo en una docena de talleres de iniciación a la programación al año. Lo que me motiva es el placer de transmitir el gusto de la ciencia y de la informática. Se habla mucho de la inseguridad en Internet, de los riesgos de la tecnología. ¡Se olvidan de sus beneficios! Gracias a #SuperProgramadores, algunos animadores que trabajan como desarrolladores encuentran al fin una oportunidad para hacer descubrir y explicar una parte de su oficio. Más allá de la tecnología, para mí #SuperProgramadores es también transmitir el gusto del esfuerzo intelectual: aquí los niños no están como consumidores, sino como creadores. ¡La verdadera recompensa es cuando vemos que las líneas de programación, con frecuencia demasiado rápidamente asociadas a un mundo árido, high-tech o hacker, también hacen nacer sonrisas, un ambiente agradable y buen humor!”

La operación #SuperProgramadores se inscribe dentro de la política de Orange dirigida a los jóvenes y a las familias. Orange se compromete a ser el operador de confianza de todos en el ámbito digital. Y este acompañamiento se lleva a cabo a dos niveles: con los jóvenes, para que se conviertan en actores digitales, y con los padres, para sensibilizarlos sobre los retos digitales. Esta preocupación es el origen del programa “Better Internet for Kids” (BIK), un conjunto de herramientas, ofertas y medidas de acompañamiento que tiene por finalidad dar a los padres el poder de actuar y de ofrecer a sus hijos lo mejor de la tecnología digital.